DIFERENCIA ENTRE ACEPTACIÓN Y RECONOCIMIENTO
Podríamos hablar de aceptación, como un factor que se busca afanosamente en
el exterior, una aceptación del otro hacia mí, lo cual me dirige hacia la
búsqueda de reconocimiento; tratar cada día que aquello que realizo se base en
intentar agradar al otro. Se vuelve parte de un círculo vicioso, puesto que lo
que hago no es en miras al desarrollo de habilidades personales (físicas,
cognitivas o emocionales), sino al reconocimiento ajeno. Sin embargo, en caso
de que no conseguirlo, la frustración podría suponer un obstáculo en mi vida.
Cuando no consigo aquello que esperaba por el trabajo hecho, me lleno de ira,
de injusticia y de queja, porque no estoy viendo aquella oportunidad como lo que
me va a permitir traspasar mis propios límites y alcanzar nuevas metas. En estos
casos, la devaluación también es un aspecto muy importante para que yo asuma un
papel de vencido porque mis actos no satisfacen mis propias exigencias. Me
convierto en el juez más severo y nunca es suficiente porque creo que necesito
competir con los demás u obtener en todo momento la aprobación, la aceptación y
el reconocimiento de un agente externo; sin saber, que la única persona a la
que debo de vencer, día a día, es a mí mismo, y que no hay nadie que me sabotee
tanto como yo mismo, impidiéndome continuar hacia la búsqueda y el encuentro de
mi ser.
Ahora, por otra parte, cuando hablamos de aceptación, también podríamos considerar, no una aceptación que enaltezca las limítrofes habilidades que poseo, sino una aceptación que evidencie mis límites, mi falta de control sobre mí mismo, mi aceptación sobre aquello que no he podido resolver por tanto tiempo y me ha llevado a obtener los resultados de los cuales hoy me quejo. La aceptación se conduce principalmente a la aceptación de una enfermedad (física, cognitiva y emocional) que sobrepasa mi comprensión, mi juicio y mi raciocinio. Una enfermedad que no pareciera existente, pero que me mata y me consume por dentro, cada día; que me quita el aliento y me arrebata las ganas de vivir. Que no me permite sentir, que me orilla al consumo de cualquier sustancia, persona, situación, idea, que inhiba aquel encuentro conmigo mismo. Aceptar es darse cuenta que somos incapaces de dirigir nuestra propia vida, que necesitamos la guía de alguien más que pueda ver más allá de mis límites para poder obtener resultados diferentes, tener un proyecto, un propósito que me libre de las fauces de la monotonía y el hábito, de la muerte inconsciente.
(Lic. Alma Stéphanie Barbosa
Aguilar).
En GRUPO EDUCATIVO IMEI PLANTEL
COACALCO-TULTITLÁN, ponemos a tu alcance la licenciatura en psicología, la
cual te permitirá tener un encuentro contigo mismo y dar respuesta a esas
cuestiones de la vida que parecen inexplicables.
NO LO PIENSES MÁS, Grupo Educativo IMEI, plantel Coacalco-Tultitlán, te
ofrece una amplia oferta educativa y los mejores docentes en su área de
conocimiento.

0 Comentarios